La afirmación de hoy:

Yo soy parte de La Naturaleza

Con el objetivo de servir su sesgada agenda política, un grupo armado de mas de 150 asaltantes ocupó ayer el Refugio de Vida Silvestre Malheur, uno de los más importantes del país, en el condado de Harney, Oregón.

Con el comportamiento típico de una milicia, convocando a otros a sumarse al secuestro de una tierra pública, estos invasores están violando los principios más básicos de la Doctrina de Confianza Pública y poniendo en alto riesgo la seguridad nacional.

Los invasores autodenominados “Patriotas”, protestan por las políticas federales en las tierras públicas invadiendo ilegítimamente un bien del dominio público, que por su valor ecológico y en beneficio de la población, está protegido por un régimen federal de administración especial.

Paradójicamente, tratando de justificar sus acciones, el líder de los asaltantes se refirió al Refugio, expresando que dicha “instalación” es de la gente y que ellos están preparados para quedarse en el Refugio el tiempo que sea necesario. Semejantes forajidos están llevando al mundo del terrorismo internacional un mensaje absolutamente antipatriota.

Aparentemente, el detonante de la acción del grupo armado fue un dictamen de la corte en el que se enmendaba una sentencia del 2012 a unos lugareños que habían intentado controlar maleza o plantas invasivas provocando un incendio en el área. Después de haber cumplido su condena, fueron llamados a regresar a la cárcel porque debían cumplir 4 años de condena.

Sin dejar de reconocer la torpeza con la que se ha manejado el caso en cuestión, la respuesta de estos antisociales no tiene justificación alguna. Además, los encauzados rechazaron tener ninguna relación con el grupo armado. Es absolutamente reprochable la acción de estos insurgentes porque el Estado establece mecanismos constitucionales y las instituciones están establecidas para cursar cualquier protesta sin quebrantar la Ley.

Este ataque ha puesto en evidencia la susceptibilidad de los Tesoros de América y la imperiosa necesidad de establecer mecanismos de respuesta inmediata. El peligro va mas allá de lo que los mismos asaltantes podrían haber imaginado. El precedente que se está sentando con la laxa respuesta frente a un acto terrorista es inaceptable. Cuando se trata de los recursos naturales de América, la política debería ser de cero tolerancia, sea hecho por propios o extraños.

El FBI debe actuar de forma inmediata y enérgica. Debemos tener una respuesta nacional contundente, un sistema que elimine cualquier amenaza que pueda gestarse en nuestras tierras pública, sea armada o no, por el riesgo que representan este tipo de acciones para el bienestar de todos los Americanos.

Estas agresiones humanas antisociales nos distraen del objetivo de conservación. Ya tenemos bastante con los retos que nos impone la gestión de las áreas protegidas. La intervención de un Área Protegida como los Refugios de Vida Silvestre debe condenarse por la naturaleza de las acciones y por el gran riesgo que representan para la nación.

En las redes sociales estamos usando #OregonUnderAttack