Las numerosas presiones de la comunidad, encabezada por los ecologistas y los defensores de animales en Florida, después de la trágica y violenta temporada que nos trajo el año pasado la apertura de la cacería de osos negros, obligaron al gobierno a suspender la temporada de cacería prevista este año, pero esperan reconsiderarlo en el 2017.

El año pasado, la cacería del oso se convirtió en una verdadera cacería de brujas, como de hecho reporte en su momento: la Comisión de Conservación de Pesca y Vida Silvestre de la Florida; enfrentando al Oso, investigando irregularidades y tomada por sorpresa por la voracidad de los cazadores que alcanzaron la meta antes de lo esperado, puso al descubierto una enorme crisis de gobernabilidad.

Ahora, las autoridades consideran qué como la caza ha demostrado ser una herramienta valiosa para controlar las poblaciones de osos en todo el país, su objetivo seguirá siendo encontrar el equilibrio entre las necesidades de la población de osos, cada vez mayor de la Florida, y la comunidad.

Los esfuerzos para defender a los osos han dado resultados inmediatos, la participación de la comunidad ha demostrado ser la herramienta ciudadana más poderosa. Ahora, tenemos un año para proponer alternativas que representen ese equilibrio que las autoridades necesitan para conseguir el fin último que es asegurar el bienestar de todos.

825,000 dólares invertirá el estado en el desarrollo de un plan y programa que sirva para “reducir el conflicto entre personas y osos”, ahora nos corresponde asegurarnos que esa inversión sea efectiva y también demandará la participación de la comunidad en asegurar el camino para que no tengamos que recurrir a la practica salvaje de matar osos.

Los conflictos del año pasado no solo fueron consecuencia del rechazo innato que tenemos la mayoría de los seres humanos hacia la cacería de cualquier especie y lo devastador que resultó en su momento que levantaran la prohibición que tenía 21 años en vigor. Sino de la barbárica y aterradora forma en que reaccionaron los cazadores.

Pero además de “sacar” a 320 osos del camino, los resultados fueron contrapuestos a la intención de proteger la estabilidad de la especie, porque al tener permiso de asesinar osos, algunos cazadores lo hicieron a mansalva y solo algunos identificados pudieron ser multados.

Además, se encontraron muchos heridos en el medio del bosque que quedaron abandonados a su suerte. Mataron osos que “no podían” matar porque bajo la regulación no estaba permitido matar a los jóvenes. Muchos ozesnos quedaron huérfanos, en fin, toda una tragedia para la conservación. Pero si eso no fue suficiente, los enfrentamientos entre cazadores y lugareños fue también violento.

Al final, protegimos tan bien al oso que su población ha crecido y nos hemos metido tanto en su terreno que ahora nos encontramos y no sabes coexistir. Porque si bien es cierto que no queremos tener estos encuentros cercanos, también es cierto que no hacemos suficiente para evitarlo.

Tenemos que aprender a COEXISTIR. Estoy participando activamente en la búsqueda de un lugar común de conciliación y apoyo a la comunidad para que no se repita esta historia y consigamos avanzar. Si quieres participar, por favor llena el formulario de voluntariado y déjanos saber que te interesa la Campaña para CoExistir con el Oso.