En el marco de las celebraciones del Día de La Tierra en Texas, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) designó 240 Condados de este Estado como Áreas de Desastre Natural ‘primarias’; esto significa que los productores de éstas áreas y sus alrededores recibirán asistencia financiera para manejar la sequía que padecen actualmente.

Pero la arremetida de la naturaleza respondiendo a nuestras acciones en contra de la Madre Tierra no ha sido sólo con los 240 condados en Texas. La extensa lista de estados con sequía extrema que encabeza Texas se extiende a otros 410 condados en los estados de California (57), Kansas (51), Nuevo México (32), Oklahoma (37), Nevada (16), Colorado (15), Arizona (14), Utah (12), Nebraska (8) y Arkansas (7), Idaho (6), Oregon (4), Hawaii (2) clasificados de impacto primario, más otros 158 que por ser contiguos también han recibido los impactos del clima severo.

Pero todos en el país deberíamos preocuparnos por la intensa sequía que sufre la costa oeste. Porque más allá del altruismo; el costo social, económico, ambiental y político de las consecuencia del Cambio Climático nos amenaza a todos, y aunque el nivel de riesgo es mayor para los estados más vulnerables, los bienes y servicios que ofrecen los estados de la unión se integran y complementan en lo que se refiere al bienestar de la nación. El sufrimiento de los agricultores lo sentiremos todos porque sus productos no llegarán a nuestras mesas.

Cada estado tiene sus debilidades y fortalezas pero desde Alaska hasta Florida y desde Main hasta Hawai, ninguno se escapa de las consecuencias que -por supuesto-, al tratarse de la vulnerabilidad frente al nivel del mar, será peor para quienes compartimos la línea costera del Atlántico, Golfo y el Pacífico, o los Grandes Lagos. En contraste con la sequía que azota al oeste del país, hoy el gobernador de la Florida declaró 26 condados en emergencia por las inundaciones y al escribir esta nota ya se reportaba una pérdida humana; 28,000 familias sin electricidad y 80 refugiados.

El USDA está trabajando con los productores y las comunidades afectadas en el oeste del país, alentándoles a que documenten sus pérdidas y trabajen en estrecha colaboración con el personal de los centros de servicio local. “Nos compadecemos de los agricultores de Texas y ganaderos afectados por los recientes desastres naturales,” dijo el Secretario de Agricultura Tom Vilsack con referencia a esta declaratoria de Áreas de Desastre Natural.

Desafortunadamente la falta de acciones significativas para detener el Cambio Climático no sólo está afectando a las familias de América en su salud, bienestar y seguridad, sino que nos está costando dinero y muchas pérdidas.

La conciencia pública de los tomadores de decisiones sobre la causa de estas tragedias está muy clara: “También le decimos a los productores de Texas que en el USDA estamos con ustedes y sus comunidades cuando el clima severo y los desastres naturales amenazan con interrumpir su sustento.”-continuó diciendo el Secretario de Agricultura.

Lo más triste es que su agencia repite las mismas líneas cada vez que un evento natural nos causa un desastre en nuestras comunidades. El desastre no es natural y los eventos o fenómenos naturales cada día son más humanos.

La pregunta aquí es: ¿qué nos cuesta más?, detener las causas de este clima severo que nos invade y destroza o seguir reparando los daños.

Todos los agricultores de los condados designados este 23 de abril como áreas de desastre natural recibirán préstamos a bajo interés del Departamento de Agricultura para ayudarles a cubrir parte de sus pérdidas. Pero para ello deberán reunir los méritos necesarios, entre otros, demostrar su capacidad de pago y alguna garantía. Los diversos programas disponibles y sus requisitos se pueden encontrar en línea http://disaster.fsa.usda.gov

Con la Declaración del Estado de Emergencia en Florida se agilizarán las labores de rescate y se activarán los mecanismos del estado. Pero obviamente, tanto para los afectados en Texas como para los afectados en Florida y el resto de los americanos, la reparación del daño es un problema más. No es una solución, ni es una manera de recuperar las pérdidas o superarse.

En mi humilde opinión, si el Presidente Obama y el Secretario de Agricultura están como dijo el Sr. Vilsack: “comprometidos a garantizar que la agricultura continúe siendo un punto brillante en la economía de nuestro país manteniendo en estos tiempos difíciles los logros de los agricultores, ganaderos y comunidades rurales de América”, es imperativo que aceleren la marcha en ésta transición hacia una economía baja en emisiones de gases efecto invernadero y establezcan mecanismos para que el que contamina deje de contaminar y en su transición pague y no sigamos nosotros pagando y además recibiendo los embates de los eventos naturales, cada día más humanos que naturales.

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