El futuro del Oso Polar, la especie de osos más grande del mundo, depende más de la mitigación del Cambio Climático que del comercio global de partes de osos, con este nuevo enfoque Estados Unidos se prepara para llegar a la Convención Internacional del Comercio de Especies de la Flora y de la Fauna (CITES) que tendrá lugar en septiembre. 

-En el país, se ha luchado por años contra el comercio internacional de especies. En lo que se refiere al oso polar: pieles, dientes, patas y otras partes del mismo se comercian libremente en ultramar. Pero frente a los retos que el cambio climático presenta para la supervivencia de la especie, pasaran a un segundo plano los esfuerzos para prohibir el comercio ultramarino de sus partes a consecuencia de la cacería permitida en Canada y unirán esfuerzo estas naciones para manejar los retos del cambio climático y mitigar los impactos que amenazan el futuro del oso.

Resulta difícil entender como las negociaciones sobre estos temas se hacen tan frías y tan ajenas como si no se estuviera hablando de la vida. Más de la mitad de los osos polares que quedan en el mundo se encuentran en Canada. Como podemos ceder ante la necesidad de llegar a otros acuerdos por mas significativos que sean. En lo personal, no considero que con el nivel de comprensión y aceptación sobre la realidad del cambio climático, haya sido crucial entregar la lucha por la prohibición del comercio internacional del oso polar. 

En el 2013, las partes de cerca de 400 osos polares fueron comercializadas. En Canada, un turista paga hasta $50,000 para dispararle a un oso polar, por lo que se ha convertido en una fuente de ingresos significativa para las comunidades locales. El gobierno de Canada ha defendido por años su posición de permitir la cacería alegando que es una practica cultural indígena y hasta sustentable, lo cual pierde credibilidad cuando reconocemos que sobre esta especie pesa una seria amenaza que es la pérdida del hábitat como consecuencia del derretimiento del hielo polar.