Este efecto hace referencia a las elevadas temperaturas que existen en los ambientes altamente urbanizados. La presencia de extensas áreas pavimentadas oscuras y los densos materiales de construcción causan una extensiva absorción de la radiación solar durante el día y la re-radiación de calor en la noche. Esta carga adicional de calor aumenta el uso del aire acondicionado y la demanda de energía -lo que conduce a más emisiones de gases efecto invernadero- y, además reduce la calidad del aire.

A medida que los días se hacen más calientes, aumentan los riesgos para la salud pública, causando el aumento en los ataques de asma relacionados con el calor, parálisis, otras enfermedades y hasta la muerte.

Durante el verano, el efecto de la isla de calor eleva entre 7 y 9 °C las temperaturas. Si para finales de siglo, los efectos combinados del cambio climático y de la isla de calor urbana no son atendidos, se triplicaran o cuadriplicaran los días con temperaturas por encima de los 90 grados.

Los parques urbanos y el paisajismo de las ciudades proveen un rango cuantificable de servicios de los ecosistemas, entre otros; el almacenamiento de carbono, la provisión de sombra, el enfriamiento de la evaporación, el mejoramiento de la calidad del aire, y el manejo de las aguas de lluvia.

Plantar arboles en los espacios abiertos de la ciudad, en los techos y otras formas de “infraestructuras ecológicas” tiene un gran potencial para reducir el efecto de las islas de calor. De hecho, las experiencias demuestran que plantando en estas áreas se logra reducir la temperatura del aire adyacente hasta 5 grados.

La infraestructura ecológica también puede jugar un rol importante en la reducción de las inundaciones y la sobrecarga del sistema de alcantarillado deteniendo y tratando las aguas de escorrentía. Los parques plantados con especies tolerantes a las inundaciones también pueden servir de amortiguamiento para las áreas habitadas, reduciendo así el riesgo de inundación y daños por las tormentas.

Necesitamos acción para la adaptación. Tenemos muchas oportunidades, proteger los parques y establecer programas de silvicultura urbana para mejorar la cobertura vegetal de la ciudad son solo algunas de ellas. Nuestra fundación, en alianza con la WWF está promoviendo la participación de nuestros Alcaldes en estas iniciativas. Participa firmando la petición.