La afirmación de hoy:

Yo sé que el Sol es la fuente

de energía del Planeta

El Departamento de Defensa de los Estados Unidos, comprometido con la mitigación del Cambio Climático.

La preparación de las instalaciones militares para adaptarse a los efectos del cambio climático, va mas allá de la protección de las bases navales costeras del aumento del nivel del mar.

La meta del Departamento de Defensa de los Estados Unidos para el 2020, es generar 50% de su energía de fuentes alternativas, basándose en energía nuclear, electricidad de fuentes renovables y biocombustibles.

El transporte marítimo mundial representa cerca del 3% del total de las emisiones globales de CO2.

En el 2012, el Laboratorio de Investigación Naval de los Estados Unidos anunció que estaba desarrollando un proceso de extracción de dióxido de carbono (CO2) e hidrógeno del agua de mar para convertirlo en un combustible de hidrocarburo líquido.

Señalando que los costos de producción se equipararían a los costos de la gasolina regular. Proyectando que el combustible generado usando este proceso costaría tan poco como entré $3 y $6 el galón.

En el 2014, un equipo de científicos e ingenieros del Laboratorio de Investigación Naval de EE.UU. (NRL), anuncio que habían impulsado con éxito un avión a control remoto usando nada más que el agua de mar.

En la actualidad ya se ha conseguido mezclar biocombustibles con combustibles tradicionales, pero la transición es mas compleja ya que ciertas propiedades impiden que las mezclas de biodiesel se utilicen en todos los casos, debido su potencial de obstruir el sistema de combustible y el bajo rendimiento a bajas temperaturas impiden su uso en combustible para aviones de uso civil o militar, y los problemas de separación de agua impiden su uso como combustible diésel marino.

Recargar el combustible en el mar actualmente cuesta toneladas de dinero por la cantidad de combustible gastada en la entrega. Producir combustible en el mar:

  • Reduciría los costos y también los tiempos de logística en la entrega de combustible, desapareciendo además, las arriesgadas operaciones de reabastecimiento en el mar que pueden interrumpir misiones vitales.
  • Reduciría la carga ambiental del consumo directo de combustible y eliminaría en su totalidad el consumo indirecto que es el asociado con el transporte del combustible.
  • Aumentaría la seguridad energética e independencia, de la Armada, dando un paso al frente por La Seguridad Energética de La Nación, al eliminar las cadenas de suministro vulnerables y la dependencia de los suministros extranjeros, un objetivo estratégico vital para cualquier país.