Unidos alrededor del árbol de Navidad, que representa el árbol de la vida o la vida eterna, compartimos con nuestros seres queridos el gozo del nacimiento de Jesús. Llegó el Mesías prometido para la reconciliación, es nuestra Noche Buena.

El Hijo de Dios ha venido a salvarnos del Pecado Original de Adán y Eva, quienes desobedeciendo a Dios comieron frutos del árbol del Paraíso, árbol que también recordamos con el árbol de Navidad.

En palabras de Juan Pablo II:

“En invierno, el abeto siempre verde se convierte en signo de la vida que no muere […] El mensaje del árbol de Navidad es, por tanto, que la vida es ‘siempre verde’ si se hace don, no tanto de cosas materiales, sino de sí mismo: en la amistad y en el afecto sincero, en la ayuda fraterna y en el perdón, en el tiempo compartido y en la escucha recíproca” (Juan Pablo II, Audiencia, Diciembre 19, 2004).

Por eso, con el árbol de Navidad, se engalana nuestro hogar. Y, hoy es un hermoso día para recordar nuestro compromiso con la creación, y la necesidad de alinear nuestras acciones con la protección de la naturaleza.

El árbol natural proviene de plantaciones y viveros de pinos que deben implementar las mejores prácticas de manejo para ser rentables; desde el control de plagas hasta la duración de la rotación de la siembra.

Los árboles para navidad, al ser cultivados, desalientan la extracción clandestina de pequeños árboles de los bosques y permiten que una vez cumplida su función ornamental, sean incorporados al proceso de reciclaje en la ciudad.

La producción de árboles de Navidad es un proceso a largo plazo. En promedio, un árbol requiere de 8 años para alcanzar entre 2 y 2,5 metros de altura. Tiempo durante el cual, los arboles plantados protegen el suelo de la erosión, que es preparado para la nueva siembra tan pronto son cortados.

Cada año los consumidores americanos compran aproximadamente 38 millones de árboles naturales para Navidad. Estos árboles representan la cosecha anual de unos 20.000 productores individuales que siembran, podan, protegen y manejan los árboles.

El manejo sostenible de las tierras y la compra de árboles naturales en navidad incentiva la economía local, protege el ambiente y por consecuencia hace comunidades más sostenibles.

Armoniza el Ciclo del Árbol de Navidad

En la armonía de todo lo creado, el llamado a sentir nuestro compromiso con cada criatura fue expresado por el Papa Francisco en la encíclica #LaudatoSi,:

“Cuando insistimos en decir que el ser humano es imagen de Dios, eso no debería llevarnos a olvidar que cada criatura tiene su función y ninguna es superflua. Todo el universo material es un lenguaje del amor de Dios, de su desmesurado cariño por nosotros”

Comprar un árbol natural es sólo el primer paso, tenemos también que reusarlo y reciclarlo. Pero en Estados Unidos, solo un 69% de los consumidores de árboles de navidad reciclan su árbol después de las fiestas.

Dependiendo de tu hogar y tu estilo de vida, las oportunidades para armonizar el ciclo del árbol de navidad, son tan diversas y creativas que estoy segura que encontrarás más de una que te convenga.

Unas son tan evidentes que pasan desapercibidas y estoy segura que te ingeniarás otras tantas para manifestar tu compromiso con la creación:

1. Pon el Árbol entero a Trabajar por tu Jardín

Las ramas que has podado o se han caído, sirven para cubrir las plantas perennes que tengas en el jardín y protegerlas de las inclemencias del clima.

El árbol al aire libre, puede servir de albergue para las especies de la fauna nativa. Si tienes una casa con jardín, especialmente si estas en un clima frío, bríndale un tributo a la naturaleza dejando tu árbol en el patio para que las aves y pequeños mamíferos nativos se sirvan de sus ramas.

2. Comienza a Compostar con las Ramas del Árbol

La mejor base para una composta es una capa fina de ramas de árbol que permita el flujo de aire en el fondo de la pila de abono y termine degradándose con el tiempo.

3. Transforma el tronco del Árbol en un Ahorro

Cortar el tronco en pequeñas y finas piezas te ahorrará dinero y mucha agua. Las virutas de madera pueden ser usadas para distintos propósitos, especialmente para mantener la humedad en el suelo de nuestros jardines y reducir el consumo de agua para la irrigación.

“El suelo, el agua, las montañas, todo es caricia de Dios.”- #LaudatoSi 

Sí no tienes jardín o por cuenta propia no es posible cortar el tronco en virutas, asegúrate de dejarlo en un centro de reciclaje o identifica sí existe el programa de recolección de troncos en tu comunidad.

Muchas comunidades, dejan a disposición de los residentes las virutas de madera que se derivan de la estación y son gratuitas.

Los árboles de plástico se fabrican usando petróleo y, aunque duran varios años, pocas veces pueden ser reciclados, y aun siendo posible, no todos los que se desechan consiguen ser reciclados.

El consumo de arboles artificiales incentiva la producción de plástico con el consecuente consumo de petróleo y energía que contamina el aire; y terminan ocupando espacio en los rellenos sanitarios o basureros.

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YO MUESTRO AL MUNDO LA LUZ EN MI