La esperanza de generar más trabajos y dinamizar la transición hacia una economía baja en carbono que proteja el ambiente, mitigue el cambio climático y reduzca nuestra dependencia al petróleo viste el Capitolio de verde esta semana cuando el Senador John Kerry apoyado por el Senador Joe Lieberman, presento un proyecto integral  de ley de energía limpia y clima.

El Mega-Desastre del BP Deepwater Horizon que sostiene un flujo permanente e incontrolable de petróleo en las aguas del Golfo de México durante los últimos 33 días, solo pone en evidencia la imperiosa necesidad de desarrollar fuentes de energía alternativas para salvaguardar las riquezas naturales, asegurar la estabilidad socio-económica y garantizar la seguridad energética de la nación.

El proyecto incorpora límites sólidos de control de la contaminación por carbono fijando inicialmente una reducción de emisiones de carbono del  17% para el 2020; autoriza la exploración petrolera a lo largo de la costa estadounidense en un perímetro de 120 kilómetros y, concede a los Estados el veto a proyectos de nuevas plataformas en estados vecinos si pueden demostrar el impacto ambiental negativo de un posible accidente.

“El presidente cree que necesitamos fuertes incentivos para reducir nuestra dependencia del petróleo extranjero y culminar la transición hacia una economía de energías limpias”, afirmó el portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs.

En el Sur de la Florida, la Congresista Ileana Ros-Lehtinen pidió a la administración parar los planes de aumentar la exploración petrolera en el golfo de México y anuncio su apoyo a una legislación que elimine el límite vigente de hasta $75 millones en responsabilidad por daños económicos que tienen las compañías petroleras en caso de derrames.