La afirmación de hoy:

Mi amor por el agua está ayudando

a sanar el PLANETA

La Tierra tiene 23 millones de kilómetros cúbicos de agua subterránea según un equipo internacional de hidrólogos que la han estimado basándose en datos de la oferta total de aguas subterráneas de la Tierra.

Las aguas subterráneas son uno de los recursos naturales más explotados y más preciados del planeta, con edades de entre meses y millones de años de antigüedad.

Para visualizar el volumen global de las aguas subterráneas, imagina la superficie entera de La Tierra cubierta con una capa de agua de 180 metros de profundidad.

Apenas un 6% de esta cantidad es “agua subterránea moderna”, o sea, tiene menos de 50 años de haberse formado y es apta para nuestro uso.

El “agua subterránea moderna” es la que puede renovarse mas rápidamente, en la escala de vida humana. Pero a la vez, por encontrarse en los primeros 2 kilómetros bajo la superficie, es la mas sensitiva a la explotación, al cambio climático y a la contaminación.

Para complementar el recurso de las aguas superficiales en ríos y lagos, usamos el agua subterránea, pero el ritmo de extracción es más rápido que su capacidad de renovarse, disminuyéndose dramáticamente los niveles de agua en los acuíferos.

El resto de las aguas subterráneas, “las aguas antiguas” están más profundas y se utilizan a menudo como un recurso de agua para la agricultura y la industria. Pero en ocasiones, contienen arsénico o uranio y, a menudo, son más saladas que el agua del océano. En algunas zonas, el agua salobre es tan vieja y está tan aislada y estancada que debe considerarse como no renovable.

Con la creciente demanda mundial de agua y los impactos del cambio climático, los gestores del agua y desarrolladores de políticas, así como científicos de los campos de hidrología, ciencias de la atmósfera, geoquímica y oceanografía tienen en este estudio información clave para gestionar de manera sostenible los recursos hídricos subterráneos.

Y nosotros, tenemos que ser conscientes, muy conscientes con el uso del agua, porque ya sabemos que no es tan renovable y que se puede agotar. Ahorrar agua es un gesto de amor por el planeta.