La cultura del desperdicio aumenta el calor del planeta y el aumento de las temperaturas del planeta impone un riesgo para la seguridad alimentaria mundial. Según el tercer boletín Pérdidas y Desperdicios de Alimentos en América Latina y el Caribe de la FAO, en América Latina se pierden o desperdician hasta 348 mil toneladas de alimentos al día.

La agricultura representa mas del 20% de las emisiones globales de gases efecto invernadero, su aporte al cambio climático es significativo. Reducir el desperdicio de alimentos en el mundo ayudaría a disminuir las emisiones de estos gases, disminuyendo paralelamente los impactos del cambio climático, como son las temperaturas más extremas y el aumento del nivel del mar.

Entre un 30 y 40% de los alimentos que se producen en el mundo no llegan a consumirse porque son perdidos durante la cosecha, en el transporte, en los comercios o por el consumidor final. El Instituto alemán Potsdam para la Investigación del Impacto Climático, calcula que para el 2050, hasta un 14% de las emisiones originadas por la agricultura podría evitarse si se desarrollan esfuerzos para alcanzar una mejor distribución y uso de los alimentos.

Reducir a la mitad -para 2030- el desperdicio mundial de alimentos per capita tanto en la venta al por menor y a nivel de los consumidores, como en las cadenas de producción y distribución, es uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible a los que estamos comprometidos a nivel mundial.

Según la FAO, 36 millones de personas en Latinoamérica podrían cubrir sus necesidades calóricas sólo con los alimentos perdidos en los puntos de venta directa a consumidores– poco más que la población de Perú y más que todas las personas que sufren hambre en la región.

Evitar el desperdicio de alimentos es sencillo pero requiere de voluntad. Todos podemos hacer la diferencia informándonos. Tomando acción desde ahora. Organiza tus compras, no seas parte del circulo vicioso de desperdicio de alimentos y entra en americaverde.org para informarte más.