Ecosistemas marino-costeros en áreas de alto riesgo y vulnerabilidad como la Florida son degradados como resultado de una variedad de factores: la contaminación, el desarrollo inmobiliario, la alteración de los flujos del agua y las prácticas peligrosas de pesca.

Aunque hay numerosos esfuerzos de manejo para enfrentar tales problemas, la respuesta se complica por causa del calentamiento global. El Calentamiento Global afecta en diferentes niveles de intensidad a las personas, la vida silvestre, los recursos naturales, los ecosistemas, países, regiones. Las escalas y los impactos dependen del grado de sensibilidad que se tiene frente al cambio y la capacidad de adaptación.

Frente a ésta amenaza es urgente tomar acción y reducir la dependencia que tenemos del petróleo. Urgencia que se hace manifiesta con la catástrofe producida en el Golfo de México por la British Petroleum. Estamos siendo testigos de un crimen de lesa humanidad.

Aunque la doctrina todavía no les reconozca, los delitos ecológicos, por la naturaleza del derecho que se protege, son un crimen contra la humanidad. El derecho humano a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado. Derecho que, además, es colectivo.

El llamado de todos debe ser para que se legisle sobre el clima a nivel nacional en el Capitolio, e internacional en Conferencia de Naciones Unidas. También debemos enfocarnos en que se constituya una Corte Penal Internacional del Medio Ambiente que sancione estos crímenes. Todos estamos obligados a asumir el compromiso en defensa del ambiente y de la vida.