Las personas y los animales silvestres se exponen a la contaminación por mercurio cuando se alimentan de los pescados y mariscos que contienen mercurio metílico.

Las mujeres y los niños pequeños son especialmente susceptibles a los efectos nocivos del mercurio. Para reducir la exposición al mercurio en los mariscos, siga las siguientes tres recomendaciones:

  1. No consuma tiburón, pez espada, caballa gigante o blanquillo ya que contienen altos niveles de mercurio.
  2. Consuma hasta 12 onzas (un promedio de 2 comidas) por semana de una variedad de pescados y mariscos que contengan un bajo nivel de mercurio.
    • Las cinco variedades de pescados con bajo contenido en mercurio que se consumen comúnmente son: camarones, atún enlatado bajo en calorías, salmón, abadejo y bagre.
    • El atún albacora (blanco) tiene más mercurio que el atún enlatado bajo en calorías. Puede consumir hasta 6 onzas (promedio de una comida) de atún albacora por semana.
  3. Preste atención a los avisos sobre seguridad para el consumo de pescados provenientes de lagos, ríos y zonas costeras locales. Si no hay avisos disponibles, consuma hasta 6 onzas (un promedio de una comida) por semana de pescados provenientes de aguas locales, pero no consuma ningún otro pescado en esa semana.

Los niveles altos de mercurio en las vías sanguíneas de los bebés aún sin nacer y los niños pequeños pueden perjudicar el sistema nervioso en desarrollo.

La exposición al mercurio perjudica la salud humana dependiendo de diferentes factores. Casi todas las personas tienen al menos ciertas cantidades mínimas de mercurio en sus tejidos lo cual refleja una contaminación ambiental difundida. Las personas pueden estar expuestas al mercurio en cualquiera de sus formas bajo situaciones diferentes.

Los factores que determinan cuán severos son los efectos a la salud debido a la exposición al mercurio incluyen:

  • La forma química del mercurio-elemental, compuestos inorgánicos o compuestos orgánicos
  • La dosis-qué cantidad
  • La duración de la exposición-por cuánto tiempo
  • La ruta de la exposición-la inhalación, la ingestión, la inyección, el tacto
  • Otras exposiciones químicas
  • Las características específicas de la persona-su edad, su condición de salud

Si usted está preocupado acerca de la posible exposición al mercurio, debe consultar a un médico. Los médicos pueden identificar la exposición y los riesgos a la salud al realizar pruebas para medir la cantidad de mercurio en la sangre, la orina, la leche materna, las uñas de los dedos de las manos y los pies, y el cabello.

Con el pasar del tiempo, el cuerpo se libera de parte del mercurio. El mercurio metílico es eliminado naturalmente del cuerpo, pero puede tomar meses hasta un año para que los niveles se reduzcan significativamente.

Los efectos de la exposición al mercurio pueden ser muy severos, sutiles, o quizás pueden no ocurrir en lo absoluto, dependiendo de los factores arriba mencionados.