Antibióticos: manéjalos con cuidado. Las infecciones que antes eran fácilmente curables, ahora causan la muerte de 700.000 personas por año en el mundo. Las bacterias cambian y se vuelven resistentes a los antibióticos. Generando un problema que se ha expandido a nivel mundial.

La resistencia la estamos sufriendo los humanos y también los animales. Necesitamos que funcionen. La buena noticia es que detener esta situación depende de nosotros. Aprendiendo a manejar los antibióticos, podremos preservar su capacidad de sanarnos.

Necesitamos preservar su capacidad para curarnos de las infecciones bacterianas. Pero cada uno tiene la capacidad de protegernos de una bacteria específica. Por eso, solo un profesional sanitario o un veterinario autorizado, pueden prescribir el antibiótico apropiado para una infección.

¿Que ha causado la resistencia a los antibióticos?

AUTOMEDICACIÓN: Un hecho habitual en nuestra comunidad es administrar por cuenta propia antibióticos. Esta práctica crea resistencia al medicamento y el cuerpo deja de aceptarlo como un aliado para combatir la infección.
Nunca se deberían compartir o guardar para ocasiones futuras. Esto anima a la automedicación y por ende contribuye a la resistencia.

SOBREMEDICACIÓN: El exceso de prescripción de antibióticos por parte de los profesionales sanitarios y veterinarios.

TRATAMIENTOS INCOMPLETOS: Los pacientes que no han acabado con su tratamiento

CARGA EN LOS ALIMENTOS: El uso excesivo de antibióticos en la cría de ganado y pescado.

DEFICIENCIAS SANITARIAS: El control inadecuado de las infecciones en los hospitales y clínicas. Así como la falta de higiene personal y el saneamiento deficiente.

FALTA DE NUEVOS ANTIBIÓTICOS: Investigación de productos nuevos que superen la resistencia a los existentes.

Recomendaciones para evitar la Resistencia a los Antibióticos:

Cuando son consumidos con el fin de eliminar bacterias que le causan daño al organismo; estos pueden hacerse resistentes a los fármacos y comenzar a propagarse perjudicando a otros.

Las bacterias resistentes a los medicamentos se propagan entre personas. Si hay falta de higiene y saneamiento, pueden propagarse hasta en los hospitales.

Los animales y cultivos, también reciben antibióticos y crean bacterias resistentes. Estas son propagadas a través de los alimentos y, por el contacto directo con animales y el entorno.

Las siguientes prácticas te ayudarán a reducir el riesgo de crear resistencia:

  1. Lava regularmente tus manos y vigila las prácticas de higiene de los alimentos.
  2. Evita el contacto cercano con personas enfermas y mantén las vacunas al día.
  3. Usa antibióticos, solo cuando sean recetados por un profesional de salud certificado.
  4. Toma siempre la prescripción completa de antibióticos.
  5. Nunca tomes antibióticos que hayan sobrado de un tratamiento sin completar.
  6. Nunca compartas antibióticos con otras personas.

La Organización Mundial de la Salud dedica ésta semana a la Concienciación sobre este tema.