Como un desafío urgente, calificó el Papa la necesidad de proteger nuestra casa común, e hizo un llamado por la búsqueda de un desarrollo sostenible e integral en su encíclica #LaudatoSi

Ademas lo hizo de una manera hermosa, llena de simbología cristiana. «Laudato si’, mi’ Signore» – «Alabado seas, mi Señor», cantaba San Francisco de Asís. En ese hermoso cántico nos recordaba que nuestra casa común es también como una hermana, con la cual compartimos la existencia, y como una madre bella que nos acoge entre sus brazos: «Alabado seas, mi Señor, por la hermana nuestra madre tierra, la cual nos sustenta, y gobierna y produce diversos frutos con coloridas flores y hierba»

“Hago una invitación urgente a un nuevo diálogo sobre el modo como estamos construyendo el futuro del planeta. Necesitamos una conversación que nos una a todos, porque el desafío ambiental que vivimos, y sus raíces humanas, nos interesan y nos impactan a todos. El movimiento ecológico mundial ya ha recorrido un largo y rico camino, y ha generado numerosas agrupaciones ciudadanas que ayudaron a la concientización. Lamentablemente, muchos esfuerzos para buscar soluciones concretas a la crisis ambiental suelen ser frustrados no sólo por el rechazo de los poderosos, sino también por la falta de interés de los demás. Las actitudes que obstruyen los caminos de solución, aun entre los creyentes, van de la negación del problema a la indiferencia, la resignación cómoda o la confianza ciega en las soluciones técnicas. Necesitamos una solidaridad universal nueva. Como dijeron los Obispos de Sudáfrica, «se necesitan los talentos y la implicación de todos para reparar el daño causado por el abuso humano a la creación de Dios». Todos podemos colaborar como instrumentos de Dios para el cuidado de la creación, cada uno desde su cultura, su experiencia, sus iniciativas y sus capacidades.”

El Papa se basó en las investigaciones científicas para hacer un recorrido ético y espiritual a través de la actual crisis ecológica; propone una ecología que, entre sus distintas dimensiones, incorpore el lugar peculiar del ser humano en este mundo y sus relaciones con la realidad que lo rodea. Invitando al diálogo y a la acción individual e internacional.

Enciclica del Papa, Alabado Seas Mi Señor

Una exhortación inmensamente profunda en temas como el Cambio Climático, el Agua, la perdida de la Diversidad Cultural, el deterioro de la calidad de vida y la degradación social, recrea la íntima relación entre los pobres y la fragilidad del planeta, la convicción de que en el mundo todo está conectado, la crítica al nuevo paradigma y a las formas de poder que derivan de la tecnología, la invitación a buscar otros modos de entender la economía y el progreso, el valor propio de cada criatura, el sentido humano de la ecología, la necesidad de debates sinceros y honestos, la grave responsabilidad de la política internacional y local, la cultura del descarte y la propuesta de un nuevo estilo de vida.

Y en un reconocimiento tácito de que todos, en cualquier sector, podemos hacer algo, también expreso su gratitud a los que asumimos esta misión; pensé en todos mis colegas, estudiantes, voluntarios y amigos que hacen la diferencia cada día, y en todos los que sé que van a sumarse después de esta encíclica; así que aquí les dejo la cita de su bendicion: “Deseo reconocer, alentar y dar las gracias a todos los que, en los más variados sectores de la actividad humana, están trabajando para garantizar la protección de la casa que compartimos. Merecen una gratitud especial quienes luchan con vigor para resolver las consecuencias dramáticas de la degradación ambiental en las vidas de los más pobres del mundo.”

Hoy en #SalvemosElPlaneta estaré compartiendo con ustedes la primera Encíclicla del Papa Francisco y seguiré escribiendo sobre cada capítulo de #LaudatoSi. Sigan conectados conmigo en las redes sociales porque tendremos un especial en La Poderosa 670 AM con representantes de la iglesia.