La NASA anunció que a una distancia de unos 40 años luz, relativamente cercana a la Tierra, en la constelación de Acuario, fue hallada una estrella fría de poca masa que tiene una luz 2.000 veces más tenue que la de nuestro Sol. Se trata de la estrella Trappist-1, alrededor de la cual siete planetas orbitan. Lo más interesante del hallazgo es que en la zona “habitable” del sistema hay tres planetas que podrían albergar vida.

Pero, en qué se parecen estos 7 Planetas de Trappist-1 a La Tierra.

  • Tamaños similares: Los siete planetas que giran en torno a la estrella fría y de poca masa Trappist-1 tienen una dimensión que oscila entre un 25% más pequeños y un 10% más grandes que la Tierra.
  • Masa Rocosa: Es muy probable que su masa, sea rocosa, como la terrestre.
  • Presencia de Agua: Podrían tener agua en estado líquido y, por extensión, vida en la superficie. Se estima que la distancia del cuarto, quinto y sexto planeta respecto a su estrella, les conferiría a estos cuerpos celestes la temperatura adecuada para albergar océanos de agua, dependiendo de la condición de su atmósfera, si es que la tienen.

¿En qué se diferencian de la Tierra los 7 Planetas de Trappist-1?

  • Giran alrededor de una estrella muy diferente a nuestro Sol. Trappist-1 es una estrella tenue y fría conocida como “enana roja”, de un tamaño similar a Júpiter.
  • Las órbitas de los planetas hallados son muy compactas. Es decir, están tan cerca de su estrella, que en lugar de un año, el planeta más cercano se demora 1,5 días terrestres en dar una vuelta completa a su alrededor, mientras que al más lejano le toma 20 días. Esta proximidad hace que probablemente se vean afectados por un fenómeno que se conoce como acoplamiento de marea, que hace que sólo muestren una misma cara a la estrella, así como ocurre con la Luna y la Tierra. Esto podría significar que en cada mitad de los siete planetas sea constantemente de día o de noche.

Según la NASA, esta división implica patrones climáticos completamente diferentes a los de la Tierra. Bajo el patrón climático probable, se producirían vientos fuertes en la zona donde es de día que se dirigirían hacia el lado oscuro, y habría un contraste extremo de temperaturas entre ambos sectores. Reduciendo, la zona habitable de estos planetas a la franja relativamente estrecha que limita los dos hemisferios

Tendremos que esperar, apenas una década, para confirmar la presencia de vida en estos planetas. Cuando el Telescopio Espacial James Webb tenga la posibilidad de detectar la marca del ozono, que sería un indicador de actividad biológica. Si es que ésta molécula está presente en la atmósfera de uno de esos planetas.